El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) lamenta y condena las amenazas, agresión e insultos padecidos por una fotógrafa y un periodista de ANRoca, de General Roca, Río Negro, por parte de un empresario en el Parque Industrial de esa ciudad, mientras intentaban cubrir un principio de incendio.
El hecho ocurrió cuando Agustín Aroca y Tania Domenicucci asistieron a una empresa ubicada en calle Francia, en el Parque Industrial, ante la alerta de que un principio de incendio había afectado por el humo a personas.
Allí, un hombre confirmó que había habido fuego pero se negó a que registraran imágenes del interior. Respetando esta decisión, los periodistas se retiraron del predio y se ubicaron en la vía pública para tomar una fotografía de la fachada y así ilustrar la noticia.
El propietario, de apellido Pauletto, salió del establecimiento y comenzó a increparlos para que no sacaran fotos. A pesar de que la fotógrafa le explicó que se encontraban en la calle y tenían derecho a registrar el exterior, el sujeto comenzó a amenazarlos.
«Dejá de filmar y si la nota sale, van a conocer quién soy y van a tener consecuencias», comenzó a filmar a los trabajadores y la patente del vehículo en el que se movilizaban, y amenazó directamente al periodista diciéndole: «dejá de grabar porque si no te voy a hacer mierda el auto».
Ante la agresión, la fotógrafa dejó la cámara y con el celular comenzó a hacer un video, lo que motivó que el empresario se le acercara amenazándola. Cuando la reportera le indicó que estaba ejerciendo su libertad de prensa, el hombre respondió: «Las pelotas la libertad de prensa. Sacalo en las redes y vas a ver cómo me ocupo». Inmediatamente después, le exigió que dejara de grabar y le arrebató el teléfono por la fuerza, haciéndolo caer. El atacante condicionó la devolución de la herramienta de trabajo a que el equipo de prensa se retirara del lugar y no publicara el material.
Los periodistas realizaron una denuncia penal ante la Comisaría 31, y supieron que el empresario también los había denunciado a ellos.
En diálogo con este Monitoreo, el empresario Sergio Pauletto dijo que «tuve un principio de incendio, lo mitigaron mis propios empleados, llegaron los bomberos, revisaron, la policía, todo. Cuando estábamos adentro se mete una persona y quiere sacar fotos, le pido por favor que no saque fotos. Salieron y empezaron a sacar fotos desde afuera. Yo me enojé y les dije que se vayan, que no saquen fotos. Y me filmaron, me dijeron que es la libertad de prensa. Me tomaron el pelo y le saqué el celular. Le dije, «tengo tu celular, ¿lo prendo fuego, lo rompo, se lo doy a la policía? Apenas se fueron, no se querían ir, me decían de todo y yo les decía de todo».
FOPEA reitera que el ejercicio del periodismo en lugares públicos en razón de temas de interés público debe ser preservado y que toda diferencia en razón de una cobertura puede ser resuelta con un diálogo respetuoso. La violencia verbal o física y la afectación de las herramientas de trabajo de un periodista nunca deben ser una opción.
Este Monitoreo registra el hecho como un caso de ataque a la integridad de periodistas y amenazas.