A partir de la reciente investigación publicada por un consorcio internacional de periodistas (integrado en su capítulo Argentina por, entre otros, Santiago O’Donnell) sobre una presunta campaña de influencia extranjera en la política interna argentina, FOPEA registra el ataque del presidente Milei a determinados periodistas y a esta organización ocurrida durante el último fin de semana largo.
Por ejemplo, el primer mandatario reposteó un tuit que trataba a Manu Jove de “manusobre” y pedía denunciarlo mientras lo insultaba.
También reposteó la acusación de “aceptar sobres de los rusos” contra un productor de Marcelo Bonelli y de que “ambos cobrarían el dinero, y hay otro periodista de Clarín que nadie menciona y estaría metido: Santiago Fioritti”.
Milei también se encargó de amplificar tuits contra Fabián Waldman que lo trataban de “croto, linyera, fisura y zurdo cipayo vendepatria” o “sorete traidor”.
Otros reposteos del presidente acusaban de ser títeres de Putín a Roberto Navarro y Jorge Rial, de “periodista ensobrado” también a Gustavo Silvestre, Diego Brancatelli y Pablo Duggan,
o mostraba a Luis Novaresio con el hashtag Los trolls eran ustedes.
El presidente también se hizo eco de una campaña deliberada e infundada contra FOPEA, acusándola de recibir dinero del gobierno ruso y de tener su perfil de X en ruso.
FOPEA alerta por la gravedad institucional que supone que el primer mandatario genere y replique mensajes de odio hacia periodistas, recuerda el efecto multiplicador de la violencia digital y registra lo sucedido como un caso de Discurso estigmatizante con múltiples víctimas.